Como cuando llegas de un largo dia peleandola en la ciudad,
y te espera esa cancion, esa melodia que te envuelve,
esa mirada q t encontras cuando subis la escalera y doblas a la derecha...
cuando no hace falta nada mas que un vaso con leche y cacao arriba de una mesa ratona,
y el mundo a traves de la ventana...
Es cuando lo dulce, se vuelve eterno.
Eternidades que duran un rato.
El suficiente para olvidarte de todo lo demas... y ser FELIZ....
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